Los descendientes del Dresden: Matthew Gaughren, OMI (1843 – 1914) Google+

Monday, 19 May 2014

Matthew Gaughren, OMI (1843 – 1914)

Fr. Matthew Gaughren
Nacido en 1843 en Dublín, Irlanda, fue uno de tres hermanos religiosos. Ordenado sacerdote en 1867, es destinado a Holly Cross en Liverpool. Allí fundó en 1884 los “Círculos Apostólicos”, cuyo objetivo era el de mantener el noviciado y el colegio de misioneros oblatos. Estos círculos estaban compuestos de doce contribuyentes, quienes se reunían asiduamente para orar y hacer donaciones.
En 1888 estuvo en el Reformatorio Glencree, en Irlanda. De ahí pasó a Tower Hill en Londres antes de convertirse en Provincial. Fue durante su ministerio en Tower Hill que visitó la Argentina “… y recolectó fondos en Sud América para disminuir la deuda de una iglesia ahí…” tal como nos informa Fr. Michael Hughes , OMI, quien nos brindó transcripciones de la correspondencia entre F. Matthew Gaughren y sus superiores.
Ésta misma correspondencia nos da una interesante descripción de la vida de los irlandeses que por aquellos días habitaban nuestro suelo. Máxime teniendo en cuenta que su testimonio es lo único que llega hasta nuestros días avalando la existencia de la desaparecida y mítica Colonia Irlandesa de Napostá, al norte de Bahía Blanca.
En Julio de 1888 Fr. Gaughren llega a la Argentina en el vapor SS Galicia. En Agosto comienza su peregrinaje por las Pampas Argentinas, en principio por Capilla del Señor, siguiendo por Zárate y luego por los alrededores de Buenos Aires. Durante su viaje, organizaba con los pobladores irlandeses los horarios para las misas y las confesiones.
Claramente discrimina en sus cartas el trabajo pastoral, que lo describe como algo que disfruta, y la colecta de plata, cosa que por esos días era difícil debido a la situación económica del país (presidencia de Juárez Celman).
Describe a los habitantes Irish-Argentine, a los que los llama como “nuestra gente”, como tradicionalmente hospitalarios, de profunda fe y corazón generoso. “En todos los lugares a los que he sido recibo gran benevolencia”. Su colecta por ese entonces sumó dos mil setecientas cincuenta pesos moneda nacional, una cifra para nada despreciable por ese entonces.
En Diciembre vuelve a Buenos Aires para pasar la Navidad, rara por demás para él, ya que estaba acostumbrado a la fría y nevada Noche Buena del viejo continente. En tanto aquí el calor, la humedad y los días largos le jugaban una mala pasada.
Ya empezado el nuevo año de 1889, las noticias respecto del desembarco de un enorme contingente irlandés había puesto a la sociedad angloparlante en alerta. En consecuencia se formaron comisiones que harían los arreglos necesarios para controlar y ver que nada les falte a estos inmigrantes. Un proyecto de colonia irlandesa se gestaba a través de Mr. Gartland, representante de la Vitícola Argentina, empresa que emplearía a los irlandeses en esta viña cercana a Napostá.
El 16 de Febrero amarra en el muelle de las Catalinas el Vapor SS Dresden. Más de 1700 inmigrantes, en su mayoría irlandeses, son llevados al viejo Hotel de Inmigrantes, en Retiro.
Fr. Gaughren formaba parte de una comisión que se encargaría de verificar que nada les falte en el hotel y que estuviesen bien atendidos. Luego él, junto con otros integrantes de la comisión, los acompañaría en un tren especial que los llevaría hasta Napostá.
Los retrasos y problemas comienzan a surgir. El hacinamiento en el hotel de inmigrantes se hace insostenible. Gente viviendo en condiciones infrahumanas. El gobierno, que se veía superado por la cantidad de inmigrantes arribados también de otras nacionalidades, hacía agua, y los artículos de los diarios dejaban clara evidencia de que esto era el resultado de una pésima gestión de los agentes de propaganda apostados en toda Europa. Estaba muy claro que se había infringido todas las prohibiciones de la Ley 817 de Inmigración y Colonización. Otro golpe más para el gobierno de turno.
Finalmente y luego de varios días de atraso, parte desde Plaza Constitución el 27 de Febrero de 1889 el tren rumbo a Napostá, donde cerca de ahí se establecería la colonia. Se había dejado por escrito un contrato, redactado por la Comisión, en el cual se detallaban todos los pormenores del establecimiento de las familias en los territorios de la colonia. En principio iban a ser previstos de carpas y materiales para la construcciones de sus casa.
Al llegar, el paisaje desolado los recibió sin sus pertenencias y debieron pasar la mayor parte del tiempo en precarias construcciones y tiendas de acampar. Esta situación se prolongaría más de lo previsto.
En una de sus cartas donde el Padre M. Gaughren le cuenta a su provincial Padre Tatin lo que vivió por más de un mes en esa colonia. Eran cerca de setecientos irlandeses a los que luego se les sumaron ciento veinte ingleses más. La mayoría de ellos seguía viviendo en tiendas en la ladera de una colina. Un poco más arriba había un pequeño techo de chapa galvanizada, donde se había improvisado una pequeña capilla donde Fr. Gaughren daba misa. Esa era la capilla de la colonia.
Su trabajo pastoral estaba centrado en la Pascua, para la cual preparó con anticipación, dándoles clases, a veintiséis chicos para que tomen su primera comunión.
Decía además, “He tenido un buena cantidad de tumbas que bendecir debido a que ha habido una gran mortalidad entre los niños principalmente por diarrea, debido a los cambios de clima y comida”.
A finales de Marzo, F. Matthew Gaughren dejó la colonia. “Había un gran pesar entre la pobre gente de la colonia cuando yo me fui debido a que es incierto cuando ellos podrán volver a ver a un cura. Si puedo manejarlo llamaré para volver a verlos nuevamente antes de dejar la provincia aunque es un largo viaje – 20 horas en tren desde aquí.” La realidad fue que la colonia siguió sin un sacerdote.
Nuevamente volvió a sus tareas de recolección de fondos por los campos de Argentina, tal como había empezado. Pero aún seguía con la intención de volver a la colonia. En reiteradas cartas, le pide permiso a su superior para volver.
Finalmente en Marzo de 1890 se embarca rumbo a Ginebra, y de ahí a Paris, donde le comunica el mismísimo Superior General de la orden que será nombrado Provincial. Su sorpresa fue notable. En su carta fechada 16 de Junio de 1890, dirigida al quien había sido su provincial en Tower Hill, Fr. Tatin, él le comenta: “…Se imaginará mi sorpresa cuando, en mi arribo a Paris, el mismo Padre General me anunció mi nombramiento. Usando la histórica expresión de Fr. Pinet, “me cayó como una bomba”. Apenas podía creer lo que oía y por algún momento me inclinaba a pensar que solo se trataba de una broma…”
En 1893 tras una serie de negociaciones tratadas entre el Arzobispo de Sydney, Patrick Cardinal Moran, y los Oblatos de Inchicore en Dublín, entre los que él se encontraba, acuerdan que debían dirigirse a una misión Oblatos a Fremantle, Australia, en la que habría que organizar una casa de misioneros y una escuela industrial. En una carta fechada el 17 de Marzo de 1893, en la que el Padre Matthew Gaughren le escribe a F. Gibney, OMI (Obispo de Perth), dice “Nuestro Superior General estuvo de acuerdo, me ha dando permiso para enviar cuatro padres a esta provincia para encargarse del doble trabajo que el Cardenal nos propuso. Para la misión de Fremantle (Australia), en la que Su Eminencia ha estado confiado en que esté a nuestro cargo, proponemos enviar tres padres. Para la escuela industrial solo un padre con cuatro o cinco hermanos será suficiente inicialmente. La dificultad de mantener la escuela industrial es un punto que representa en si mismo un estreno.” Allí, en Fremantle, permaneció como padre párroco hasta 1895. Por ese entonces las distancias y las comunicaciones parecían entorpecer las tareas de los misioneros. Debía atravesar enormes distancias, en condiciones poco saludables. Los primeros padres en llegar a Fremantle fueron Fr. Matthew Gaughren, Roger Hennessy y Daniel O’Ryan. De éste último rescatamos una de sus cartas dirigidas a Fr. Tatin, en la cual se refiere a las condiciones en las que se encontraban misionando en este lugar: “Viviendo condiciones suficientemente duras. En el arribo a Fremantle los Oblatos encontraron simplemente lo que supo ser alguna vez una edificación sólida. Luego tuvimos que repararlo a un costo de trescientos ocho libras con cuatro peniques. Todo este dinero fue gastado en la casa misma, independientemente de algún mueble. No había más que dos viejas camas en la casa. No teníamos ningún cuchillo para usar en la cena, ni una taza para tomar, ni siquiera una silla donde sentarnos.”
Encontramos luego, una narración de uno de los testigos de la misión que la vio crecer y dar algunas frutos en el corto tiempo: “Hace solo tres meses atrás que el Provincial de la Orden de Gran Bretaña llegó aquí (NA a Fremantle) con otros dos padres – hombres jóvenes – buenos predicadores – fuertes hombres activos – quienes hicieron explotar las cosas aquí… la primera cosa que hicieron fue sostener la misión, luego establecieron la Liga de la Cruz (League of the Cross) luego instituyeron una misa adicional para alivianar el acomodamiento en la última misa. La escuela de los chicos está nuevamente disponible para nuestro uso para reuniones de entretenimiento y un escenario fue erigido en él y un concierto semanal es realizado bajo el auspicio de la Liga de la Cruz…()… El Provincial, Muy Rev. Fr. Gaughren brinda un curso de sermones de Doctrina Católica.”
Luego de un año, el Provincial Fr. Matthew Gaughren volvió a Irlanda y el padre Thomas Ryan de 37 años lo suplantó.
Tiempo más tarde fue consagrado Obispo en la iglesia de St Mary’s Star of the Sea en Leith, Escocia, donde permaneció hasta 1902.
Luego de la muerte de su hermano, F. Anthony Gaughren, OMI, quien fuera el primer Vicario Apostólico de Kimberly (Ciudad del Cabo – Sudáfrica), fue elegido como su sucesor, desempeñándose como Administrador del Vicariato de Transvaal (NE de Sudáfrica) hasta su muerte el 1 de Junio de 1914.
Bajo la jurisdicción de ambos obispos, el Vicariato de Kimberley vio multiplicar sus escuelas e iglesias. En 1910 contaba ya con 16 iglesias y capillas, 19 sacerdotes y un colegio donde 300 niños recibían una completa educación.
Actualmente sus restos se encuentran enterrados en Kimberly, Sudáfrica.


FUENTES
Correspondencia del Padre Matthew Gaughren 1888 – 1889
http://www.omiworld.org/
http://www.newadvent.org/
http://www.sistersofmercy.ie/
http://www.oblates.iinet.net.au/